Sala de Prensa

En España, las marcas internacionales quedan reguladas, conjuntamente con otras normativas complementarias, en el Arreglo de Madrid relativo al registro internacional de marcas, de 14 de abril de 1891, revisado en Estocolmo el 14 de julio de 1967, y en el Protocolo concerniente al Arreglo de Madrid relativo al registro internacional de marcas, de 27 de junio de 1989.
De esta forma, la marca internacional se encuadra en un sistema de registro de marcas que afecta exclusivamente a los países que están integrados en el Sistema de Madrid. Sistema que, como hemos indicado previamente, comprende dos tratados internacionales; el Arreglo de Madrid y el Protocolo de Madrid.

Por tanto, la marca internacional únicamente es registrable en los países integrados en el Sistema de Madrid que, en la actualidad, son aproximadamente unos 88 países.

A efectos de solicitud de una marca internacional, sería la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) la encargada de tramitar las solicitudes de todas aquellas personas físicas o jurídicas con nacionalidad española que tengan su domicilio en España o que posean un establecimiento industrial o comercial real y efectivo en España.

Como requisito indispensable a efectos de solicitud de una marca internacional ante la OEPM, es obligatorio tener una marca nacional española que cumpla determinadas particularidades legales así como afrontar el pago de una tasa nacional al margen de las tasas que tengan que ser liquidadas ante la Oficina Internacional.

De esta forma, para proceder con el registro de una marca internacional, hemos de tener presente tres etapas:

  1. La OEPM se constituye como el órgano receptor de la solicitud y realiza un primer examen formal. Una vez analizado, remite la solicitud a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
  2. La OMPI lleva a cabo otro examen formal y procede, en su caso, publicando la marca con sus datos correspondientes en la gaceta OMPI de Marcas Internacionales.
  3. La Oficina Nacional de cada país en el que se haya tramitado la solicitud procede concediendo, en su caso, la marca internacional.

En cuanto a la duración de una marca internacional, ésta se registra por un periodo de 10 años, que podrá renovarse indefinidamente por otros periodos sucesivos de 10 años.

Por último, las principales ventanas de las marcas internacionales, frente a las marcas nacionales o comunitarias, serían:

  • La simplificación y unificación de los trámites; examen formal y publicación.
  • Protección en multitud de países (Sistema de Madrid): solicitud en un único idioma y una tasa en francos suizos.
  • Solicitud de extensión territorial.
  • Renovación: el registro internacional tiene una duración de 10 años renovable cada 10 años.
  • Facilidades en el registro de cambios de titularidad, representante o limitaciones en los productos o servicios.
  • Carlos Rios León
    Departamento Mercantil

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